A veces obtenemos algo más que un mango
Obtener un mango Escuchemos este cuento: Era un tiempo en que o había heladeras ni métodos de conservación. En un pueblo tropical donde había un rey legendario. En ese pueblo había mango una vez al año. Y esta era una fruta muy apetecida. Como estaban terminado el rey mando traer una costosa canasta de mangos de otro pueblo. Cuando llegó el proveedor, notó que todos los mangos de la canasta se habían echado a perder, menos uno. El rey tenía dos hijos y ambos querían ese mango. Esta fruta no se puede dividir como una manzana. Entonces el rey les dijo: “hijos, son príncipes, el que de primero tres vueltas al mundo se queda con el mango”. El más atlético al instante hecho a correr, pero el otro se quedó sentado, pensando. De pronto se incorporó, y dio tres vueltas corriendo alrededor de cada uno de sus padres. Y les dijo: “quiero mi mango, ya he dado las tres vueltas al mundo, ustedes mis padres para mí son mi mundo.” Ya ves hay una realidad objetiva y una realidad subjetiva. Ya...